viernes, 21 de marzo de 2008

¿Dónde quedaron las hojas que jamás caerían?

¿Dónde quedaron las hojas que jamás caerían?
cuando prometimos regresar vimos el árbol a lo lejos
y ahora aquí parados con el agua en nuestras manos
lamiendo el estanque que brindó un socorro a él mismo.

Es tanto el tiempo que se nos olvidó como caminar
y marchamos erróneamente por las sendas de un abismo
sin siquiera percatarnos del paisaje que nunca tuvimos.

No fue la lluvia el intenso dolor que sentimos estos años
quizá el viento apaciguaba nuestro lamento en la memoria
pero estos ciclos sólo rasmillan las canillas en las piedras
como las garras del mar que rasga la arena en sus orillas
así es el oleaje en marea alta: azota todo cuan cerca esté.

Y así somos, azotados por la vida y encariñados por la muerte
vamos a la entrega de una caricia en los labios de una mujer
dama azul ante los ojos de cada hombre que habla sola
en una gaviota que se pierde en su vuelo por el acantilado
esos caminos sin rumbo que nos llevan a tantos lugares
es como si el aire nos empujara y quisiera embellecernos
basta con una flor seca para que el sol muera en el océano
basta que nosotros olvidemos a las hojas que han de caer
para regresar donde prometimos y olvidarnos de todo.

jueves, 13 de marzo de 2008

Después de todo

El hecho de no soñar ha cerrado desafíos no posibles
Encerrados en una burbuja que nadie ve
Han caído águilas en la inmensidad del cielo
Pero el vínculo permanece abierto hacia nosotros
Las puertas, lejanamente, parecen abiertas
Pero ceder es fácil
cuidarse de los medios que mal informan
y pretenden cambiar la visión de algo
no es algo que pretendamos hacer
es algo que nos mueve desde adentro
has oído hablar del universo como de la célula
______________y del arriba y del abajo
no es ser un loco el escribir de todo
desde lo más alto se ve lo más bajo
y desde lo más bajo lo más alto
desde ti al exterior no hay limites
y hay de quien perturbe tu nombre
en el mismo caerán astros en fuego
picotadas de sierpe en su furia
hoy en día nada es creíble y menos aceptable
de las hojas puedes pretender saberlo todo
pero como se sabe en ese todo la nada coexiste
ahora pretendes vivir temiendo a la muerte
pero aléjate de la vida y la muerte
de ambas se desconoce su dirección
engaña a la vista cerrando los ojos
y entrando en mundos de diferencia
cuando pateas una pelota
____________ésta gira
y en cada giro hay una vuelta
¿cuántas vueltas hay en el giro?
y de ese giro ¿Cuántas lograste ver?
toda mañana en que caminaste
con la llovizna cayendo en el rostro
pensando en el futuro y sin dudarlo: la vida.
todo aquello que se marcha con las horas
de la mínima palabra que olvidaste
de aquel abuelo en su torpe caminar
de los furgones escolares en su llegada
ese mínimo suspiro al verla a ella
la más bella de todas
la que despierta a los pétalos de la flor
de la que el sol se enamoró al amanecer
de la que volteabas a mirar en reojo
su perfume, su cabello; la afrodita.
el desvelo de tus noches en verano
el final de cada película y libro
la gota que revienta en la piedra
el espermio que atraviesa el ovulo
grito de quien fue degollado antes
no cederé mi palabra ante ninguna fiera
que me corten los dedos y la lengua
y que me quemen las uñas con brasas
pero jamás cerraré mi mundo a lo inhóspito.

sábado, 8 de marzo de 2008

3434v432hj4556nbmf

Hace tiempo vengo mirando a mis similares
y entre tanto baile y bochorno no concuerdo
si el ambiente sería el correcto pasadizo de diversión
entre tanta gente y tanto alcohol las imágenes cambian
y con el negro que se va en cada luz los pasos se marcan
hace momentos ya que no estaba aquí parado con mi vaso
estaba allí, en la otra esquina conversando con no sé quien
mientras sonaba Transmission de Joy division y movía las manos
entre tantos aleteos desafíe al baile que todo el mundo conoce
baile, salto y unas manos que chocan con el cuerpo de otro
y pasos y más pasos que chocan en el piso
entre piernas perdidas y vasos que se han quebrado
cada trago bebido despierta las ansias del momento
y ahora entre un mar de gente pasando al otro lado
de una paz que termina en guerra
el vino va cayendo en gotas que nadie mira
las siento desde el vaso
desde la esquina se grita el llamado hacia el inodoro
y dentro de él cuatro personas comenzando una orgía
toc toc suena la puerta y ñoc ñoc suena por dentro
y de fondo dance, dance, dance, dance, dance, to the radio
y de ese alboroto renace otro alboroto dentro del mismo
entre manos y piernas la puerta se abre y entran cuatro personas
de la otra puerta salen dos y desde lo oscuro siluetas en desorden
como espermios mirados desde un microscopio
la danza del desorden comienza con el movimiento
cabezas sin dirección de arriba abajo y abajo arriba
cada grito sin respuesta termina en exceso
y del exceso se exprime el sudor de la frente
de los pasos, delicadamente, expuestos al suelo
el desenfreno entre las bocas de cada persona
mueve las manos con las manos y los pies con los pies
queriendo evitar toda hora en que llegamos y terminamos
y bebemos y seguimos bebiendo y seguimos aquí
entre paso, choque y manos que se pierden
desatando un desorden de cada desorden.

lunes, 3 de marzo de 2008

Brindemos

No nube tampoco yo ni el de allá
la complicada forma de una palabra
el complejo deslice de un pájaro muerto
la vista de la tortuosa fragancia de las abejas
el impedimento de una muralla ante mi subida
el huerto que no florecerá por el abrupto
no es solo pensar y recordar
los momentos no van por el hilo de las cosas
pueden los gritos alejar la construcción
lo inhóspito frente a lo pronunciado
es el hombre la vida inerte
o el humano como barro de moldeamiento
las hojas no se secan cuando no hay vida
el ejemplo como la luna
la luna es la uva de las noches
por tanto, el vino de los ebrios
la guía en las borracheras
quien guía a través de su senda de vino
he de quien asume el hito como mito
ni las letras como el sucucho de una uña
la mugre huele a rosas y azucenas
mi nado por las estrellas no acaba
me como las uñas y muevo mis dedos
mi mentón me pica al igual que el pelo
pero no pica el pelo sino el casco
es una guerra al parecer
todo casco implica seguridad
temo al cuidado y al esto
la lluvia, el sol y la tormenta
no son mis temores
prendo el televisor veo gente
salgo a la calle veo gente
es a la gente a quien temo
al trabajo para no morir de hambre
las empanadas son sabrosas
en especial con una copa de vino tinto
masticar las puntitas de la masa
mientras el juguito de la carne y el pino
brotan del interior no es nada malo
tampoco caminar y encontrase
con aquella mujer que siempre quisiste
pensemos que aquello pudo haber sido
pero no fue, yo no fui y ella tampoco
ahora bebo, bebo por mi y por ella
bebo por las lunas que no viví
y por los soles que no quemaron
brindo por el mar y la montaña
brindo por mi desesperación de cada día
por el vuelo de los pelícanos
por las mujeres que he conocido
por las borracheras que no recuerdo
brindo por la mujer que no llega
y por el hombre que huye de sí
caminar no es pensar ni llorar
es salir de la casa y nada más
no es llegar ni comenzar
sólo caminar, sólo estar
es venir y observar el cielo
a veces observarse uno mismo
pero nunca terminar
vamos de la mano con el cielo
pero éste conoce lo que no se conoce
y nosotros no recordamos ni lo que fue
la mano de nuestro mejor amigo
pero bebamos y disfrutemos este tiempo
sin lamento ni bochorno
pues que pecado hay en vivir
que castigo es aquella muerte
pues aquí estamos, casi astros
peces que revoltean la pecera
no sigamos la estrella de la noche
es ahora y ahora es ayer
y ese ayer no es mas ahora
ni yo tú, ni tú yo
vamos, brindemos y elogiemos
sintamos y creamos
veamos y creemos
no sigamos a la gente
seamos ente ante lo inerte.

miércoles, 27 de febrero de 2008

***


caminemos que la lluvia viene
esa nube a lo lejos impide la sedación
los días no se detienen como nosotros
el árbol a los lejos seco está por un lado
las ramas se quiebran y el tronco muere
del otro lado la vida se esparrama en el cielo
y qué es la locura que tengo en mi mano
nací de lo no nacido una noche de espanto
de un susto que rompió el cordón de vida
en la implosión había muerto el tuerto
y detrás del caos una explosión me trajo
con cadenas en las muñecas y tobillos
tropecé trece veces antes de caminar bien
las oscuras siluetas que me llaman
no me han ayudado a rasgar los ojos
y después de todo la luz no es lo mejor
muere y vive a la vez que renace
todas las noches compartimos la noche
y somos por una vez, la quietud misma.

martes, 19 de febrero de 2008

Para romper el silencio no basta con mirar el cielo

Para caminar basta mirar el cielo.

_______________________Para caer basta mirar el cielo.

Para sonreír basta mirar el cielo.

_______________________Para llorar basta mirar el cielo.

Para mirar el cielo basta mover el cuello
aun recuerdo la noche aquella
una pregunta se hacía verdad
y la estrella caía desde el unísono
las piedras a lo lejos no se veían
como el océano que se perdió alguna vez
en nuestros ojos los volcanes yacían
escupiendo lava por las mejillas
negro el humo que negaba la imagen
caduco postre de la mañana en verano
suele comerse con cuchara y a veces,
solo a veces con cucharón si hace falta
el dulce manjar de un mordisco suave
es el regocijo que se va y no vuelve
dentro del dulce no hay sal que masticar
una cuchara basta para destruir la obra
y permanecimos aquí tan callados
cuando el mar ruge a cantaros de conchas
y de vez en cuando las gaviotas pasan
para quitarnos un poco de nosotros
no quiero pensar que te comieron la lengua
pero hablar es difícil, esa distancia en la cercanía
no permite ganarle al silencio,
¿acaso serás estatua que te vislumbro tanto?
esa quietud que no comprendo,
esos ojos tan quietos que me perturban
eres el caos y la corrupción de la misericordia
has fabricado el altar de la peor pesadilla
o soy yo quien teme a tus brazos de bronce
la inquietud es lo que da quietud
pero tu cuerpo, tan dormido no despierta
qué pasará entre nosotros si no decimos nada
como siempre, la respuesta fija en el cielo
para quebrar el silencio con mi voz:
ves la estrella mas brillante allí arriba
es el astro que ilumina nuestros cuerpos
es la llave que detiene el habla
índice que apunta nuestros ojos
hemos viajado millones de veces
en el sigilo de nuestros sueños
pues, cuando estamos callados
somos nebulosas que se miran
de galaxia en galaxia
y estrellas que se pierden
de mirada en mirada
eres tú ahora quien asesina aquel astro
y me creas en ti con el respirar
eres tú la incandescencia misma
que opaca las estrellas de la noche
eres la claridad que me deja mudo
cuando cuento estrellas y pierdo la cuenta.

martes, 5 de febrero de 2008

Eso que a veces comentas


Nada perdemos con resignarnos a la vida
seguir siendo seguido por lo mismo, asusta
el fulgor de una llamada falsa tras el auricular
la voz engaña, pronto el cuerpo lo falsea todo
la carita y la vocecita que nunca dicen nada
todo lo tornamos a una fe, probablemente, irreal,
a veces; detenerse, observar en silencio y silenciar
si hay tiempo, algo que perder
si no hay tiempo, nada que perder
no hay verdad en los rostros ni en los vocablos
la innecesidad vuelca la cara al origen
tiempo toman los brazos abiertos para cerrarse
no es la imagen aquello basto de seguridad
tampoco las palabras, arpías que tejen la tumba,
difícil creer en lo ya creído por alguien más
carroña de mis días las palabras tuyas
póstuma obra de tu arte colosal y destructor
juegas con la rueda de mis ojos,
__torturadora en silencio
este caos imposible de un orden mediano
acompaña mis pasos en el día
vidas sin vida dentro de lo mío
no brinques de lapso en lapso
que la imaginación no puede.
Dentro de la gota está la lluvia
hoy el sueño se hace verdad
la palabra que cae de frente
se hace ardor y penumbra.

Y es como pareces dominarme ante tus mejillas
de tus ir y venir sin esclarecimiento previo
fingidos los sentimientos que no comprendo
si acaso eso fuera todo
en la vereda camina la muerte
vestida de silencio de boca en boca
aborda las palabras y asesina un colibrí
que cae en la frase, estigma en disfraz de falacia
mutismo que corrompe los hilos perdidos del caos mismo.




jueves, 31 de enero de 2008

Hasta cúando has de huir

Hasta cuando has de huir sombra esquiva
las mañanas tejen el pelo de sus uñas
yo te percibo; uñas tras pelo, atrás tela.
se reducen las horas de la caída final
procede el escape que nunca llega
me ciega el ciego de la tarde
y la lluvia elimina el rastro tardío.


Por las noches vienes y me muerdes
sin escudo ni arma mínima a mano
espejo de la invisibilidad opuesta a mí
es de ti el clamor aplastante y fogoso
pensamiento sin pensar un momento
me desprendo de mis manos, fallezco.


Sueños atrapados en un sabio oculto
¿es la mente o el más allá de un bulto?
quien desgarra el sudor de mi noche
no permite entablar la charla amigable
para decir lo sutil y aliviado amigo mío
me permito la molestia de llamarte así
tejidos pronto estaremos, no huir es clave.

Ese escape desencarnado nuestro
tan doloroso y a la vez tan exquisito
a cualquier hora y en cualquier lugar
médula, sombra, abeja, prostíbulo,
la miel ha ensordecido un tímpano
para no comprender tus gritos
que solo yo oigo para agobiarme,
un episodio atascado en su mentón
el detective busca, el asesino huye
esfúmate como el agua en la arena
simple pero moribundamente seca
desde ayer bebo tus murmullos,
no más, estos ruidos desesperan,
pero antes, bebamos una copa
luego regresemos a la normalidad.

jueves, 24 de enero de 2008

Yo me digo a mi

Si viajas, no acarrees nada en la maleta que he de obsequiarte
allí, las aves escapan de un costado y las alturas no las quieren
¿dónde escondiste los momentos que estaqué en tu vida?
ahora te marchas y un abrazo quizá sea nuestro cementerio
no es por marchitar la despedida pero hecho esta el vacío
y el silencio quiebra como un quejido ante caer al sonido.

Qué sacamos con hablar de la yaga en nuestras mentes
si con sólo un adiós basta para no vernos nunca más
es aquel pesar de una vida sentida bajo el mismo tálamo
soy hombre, soy persona y el animal sin moral en el mundo
no le temo al despido triste en una escena cotidiana
pues nací de emociones perdidas que he de encontrar
__________________ cuando todos crean sonreír
he de verme yo, solo y confundido ante el paisaje de mi mente
colapsando la idea o la respuesta entre todo el ruido, nada más,
masticar mientras se piensa para luego morderse las uñas
y comerse la mugre bajo todo aquello, nada bello pero el bello
de mi rostro nunca se detiene como aquellos hologramas
aparecen y caen encima, salen de sus bordes, caminan
y recorren el imaginar mío, triste momento para no recordar
mirar el suelo es un fastuoso detalle; beldad en el ahora,
___________________________amargura en el pasado
ergástulo de la remolacha:
sentido escrito antes de terminar.

me veo callado hablando incoherencias,
junto una mixtura del aire; del giro surge la recta,
antes miro un poco para hablar despacio, a mí,
la mente siente como uva exprimida
antes piojo caído, el suelo levanta;
nada menos una ola, enmudecida
baja el sudor hecho silueta de manta,
me callo y acerco a compartir, nada.

viernes, 18 de enero de 2008

Es un cielo tan..

las luces de mi ventana
Ciertamente, me ciegan,
palomas, que más,
recostarme en mi cama
quitarme una legaña,
ese pútrido olor en el suelo.

no hay sonidos, sólo esa canción,
aquella sinfonía, el viento
me recuerda una noche estrellada
recostado de espaldas,
era un cielo tan…
era un cielo tan hermoso
al compás de las olas,
al compás de tus labios
que no existían astros
era tan inmenso el mar
que jugábamos a ser…
jugábamos a ser un renacer
yo era época, tu confusión
y destruíamos civilizaciones
recogíamos pedazos de mar
en una mano, con la otra,
exprimíamos aquella luna
vigilante a la distancia.
Y la arena….
y la arena ante tus pies
no importaba,
no importaba nada.
Ni cangrejos, ni manta rayas,
ni la nada misma
quizá la bruma mojó tu cuerpo
para yo refugiarme en tu cabello
y decir:
Es un cielo tan…
es un cielo tan hermoso
que un día vendrá a mí
y yo lo recordaré por ti.


sábado, 12 de enero de 2008

Extracto

Siempre detenía mi caminar para intrusearme los bolsillos. Unas pocas monedas, caramelos incrustados de pelusas, chicles masticados; lo mismo de siempre. Un poco de mi tiempo para las cosas cotidianas. En absoluto, contestar el teléfono. Disfrutaba cuando la gente esperaba. Existía algo en su carita que me gustaba, quizá su mirada perdida esperando nada chocándose los dedos los unos con los otros como si eso apurara la llegada de quien contestara. Pero no, toda la gente conoce mis hábitos un poco predecibles. Todos saben que a esta hora cuando el sol comienza a ponerse me baja la intriga de caminar por las veredas cercanas a mi hogar. Luego, detenerme en aquella plaza donde solía jugar en mi niñez con ese olor a marihuana diluido en el ambiente. En aquellos tiempos el olor no era más que un factor del clima, ahora una toxina química existente en la realidad. Probablemente aquellos traficantes jugaron más de una pichanga junto a mí, pero que más da, eso ya no existe. Sólo observen este lugar decrepito y desgastado, el pasto no es más que polvo, las luces palpitan en su último respiro, los perros mueren de sarna y tiña, los niños juegan en la penumbra del sector, el olor a orina invade las narices, los murales dan cuenta de una civilización en decadencia y ya nadie camina solo por aquí. Me gusta ver gente que camina sola, la mirada gacha como si fueran a encontrar un tesoro escondido, nada más existe detrás de aquellos ojos, un lento caminar esperando no llegar a encender el televisor a las nueve en punto para ver las noticias de cualquier canal, todas las mismas.


lunes, 7 de enero de 2008

El lamento desterrado

No chilles más que la piedra de tu quejido destruye mi carne.
¡Oh! Arcano naufrago de las tierras no descubiertas
Vagas en el suspendido rincón de una pregunta
Y en la acuarela dilatada de mi perspicacia.

No grites al alba de tu pecho
amargo pámpano de helecho
quien silba y ciñe el candil
desagua viento, mar y cólera,
tragedia lidiada, amantes;
ternura de meñiques, desnuda
el cuerpo macilento jadeante
revoloteo tu cintura muda
pétalo postrado en mí, efigie soy,
estatua tullida por tu gemido
exquisitez celeste de sal y agua
refúgiate en tu catre de ola
que me ahogas con tu respirar.

martes, 25 de diciembre de 2007

Que más

Que molesta actitud emana de mi cuerpo
quien se cree individuo y reposa los ojos
a las aguas de la tarde melancólica, ida,
entristece los cerámicos, los flores trazadas,
las luces de aquel árbol sin vida emplastecido,
manzanas envejecidas, duraznos masticados,
campanas sin sonido, ampolletas vacías,
sonidos de papel, agua reposada, vidrios rotos,
servilletas perdidas, cables sueltos, ceros digitales,
saliva acumulada, hedor de pies sucios: mal olor,
un pájaro en el pecho, gusanos en los puños,
arañas en la espalda, un coito sobre mi sien;
no dejo de pensar, cuchichear, masticar…
mis horas se van, escapan de mi piel,
y huyo sin saber por esta carretera
de locura incomprendida ante mis ojos,
quebradiza, corta mis pies inválidos
maldito el día aquel que conocí la vida,
tan extraordinaria preciosidad
no es para los hombres,
¡Malditos ellos!
que no se comparan
con la tenue pisada de la hormiga.

¡Malditos los dioses!
que crearon al hombre y su lamento,
digirieron la sal en la tormenta
y arrojaron la carne en el cementerio.

sábado, 15 de diciembre de 2007

La danza del cigarro y la lengua

El tránsito corre suave por el viento
y la ceniza aterriza de pronto abajo,
superficie estrecha, mancha roída,
brasas tenues, almidón por extinguir,
bocas secas, simposio de inseguridad,
hojas secas, calor despavorido arriba.
Una lengua seduce al humo apacible,
con erótico baile tiemblan los dientes
cortejados por su eminencia carnal,
y tiemblo por la respuesta tímida
del viento en la humareda coqueta,
y pienso en la cópula desenfrenada
de los amantes invertebrados;
tan sensual en el baile de lo fumado
y tan sexual en el baile de lo creado.

sábado, 24 de noviembre de 2007

Vuelo de una pestaña

“El cielo va volando en el agua de un espejo
se moja un pájaro y se moja el pensamiento”
(Manuel García)


Cabizbajo, atrapado en las veredas cercanas
con olor a larvas, capullos, mariposas desenfrenadas,
elevo mí vista a los cercanos vuelos fugaces,
siembro sonrisas en un pedestal olvidado.

Colapso la mirada en un vaso de agua,
murmullo con las sombras de la lejanía,
fumo el humo de los fumadores pasivos:
el vicio encanta a los parásitos rastreros.

detengo la cigarra en su canto a los dioses
y muestro la magia de una gota seca,
a la espera de la puerta abierta sellada
a duendes y arañas venenosas en mi mente
que sobresalen desde la cerradura de bronce
saludando al día desde sus rincones ocultos
en esas esquinas mugrosas que nadie limpia.
yo asesino la lluvia para no morir de sed
y maltrato la neblina para no mojarme
en las mañanas donde quiero rendirme.

recorro el camino de las letras ocultas,
del vuelo de la mosca colosal imprecisa,
de los sueños en palabras sencillas
al abrigo de un vagabundo solitario
feliz, agónico, soñador en plenitud:
su mirada es tan tierna que seduce
el ego de la gente acabada sin vida.


viernes, 23 de noviembre de 2007

Rosa Amelia

De los temores sepultados bajo el eterno sollozo de una piedra muda
de donde el grito de las hormigas escapa por la silueta de la tierra
hacia el lamento enfurecido de palomas que digieren plástico
y cruzan sus estigmas femeninos de pájaro en el aire caliente
dando giros sordos a la danza de chinitas con puntitos
a la infancia mimada de lamentos a la madre tierna
de ojos celestiales a la infinita muerte
y rostro inseguro letal corrosivo
con voz fulminadora de vida
que silencia el huerto de mis gestos
hasta anhelar el abrazo
de una estrella
luminosa a
plena
luz
del
día.

sábado, 17 de noviembre de 2007

Un extraño en la noche

Atrás la noche escondida
no mira el vacuo vacío
lleno de espanto y alcohol
_____________/fermentado
en el hilo de una luz destellante
que apaga mis ojos a lo oscuro
y cansa mis dedos a lo mismo.

Vuelve a caer en los mismos torrentes
_________________________/espirales
de lo infundado y concreto asimilado
Eso que se repite, y repite y no queda
al comentar la transparencia
de un yo que no puede atrapar
la vista con gusto u otro sentido
para llorar o reír, o mucho mejor,
comerse los mocos como niño sucio
satisfecho del placer orgánico
y ese deseo acarralado de disfrutar.

domingo, 11 de noviembre de 2007

Infarto a medianoche

Desperté encendido por dentro con un galope de jirafas alocadas. Con mis dedos tiritando imploraba el agua de la verdad, de las respuestas ó mejor aún el de no profesar ese dolor incrustado allí, en la placa de mi licencia varonil.
Las imágenes venían a mí como el mejor filme visto de ciencia ficción o quien sabe la respuesta. Fueron tantas cosas que venían y se iban y danzaban y mataban y balbuceaban. Estaba yo vomitando lágrimas de sudor con esa estaca que no me dejaba dormir y el aullido de los perros parecía llevarme a su refugio para dormir tranquilo bajo el pelaje de la noche. Pero estaba allí. Solo con la inmensidad de la sombra, sin luz ni el grito de mis sueños. Sin poder dormir, ni saber lo que pasaría. Era el techo mi único consejero y mis frazadas mi único consuelo. Aunque las micros me llamaban no escuchaban mis palabras de carne por su grueso metal y ruidoso motor de lata. Pero peor aún fue sentir el odio del sol sobre mi cuerpo cuando la temperatura subió hasta quemar mi tez y alejarme de mi consuelo. Estaba desnudo frente a mis dudas que se esparcían sobre la muralla y se acercaban cada vez mas sobre mis pies desiertos tocando el piso frío con mi cuerpo hirviendo y evaporando el sudor en el aire por el techo, fabricando una nube salada que se unía a las dudas y a mi desesperación y a mi deseo de dormir. Y más tarde las sabanas se quemaron junto al techo, mientras el calor comenzaba a dilatar mi cuerpo y el corazón taladraba por dentro y yo estaba solo gritando desde mi boca sellada por el calor. El temor se apoderó de mí y decidí rendirme cayendo de rodillas frente a las dudas que tocaban mi calva cabellera con sus asquerosas manos de fecas humanas. Quería vomitar, era lo único claro que existía en mi mente, el mundo se movía y el equilibrio se perdió al quebrarse una rodilla, entonces vomité. Vomité tanto que mi corazón salió corriendo por mi boca hacia la mirada perdida de las dudas provocando un centelleo de segundo luminoso que calmo mi cuerpo tensándolo y enfriándolo. Entonces nunca más dudé. Entonces nunca más pensé. Entonces nunca más sentí. Entonces nunca más pude abrir los ojos y dormí placidamente. Estaba muerto.

jueves, 8 de noviembre de 2007

Raro,¿entiendes?

Es raro,
no raro,
raro
como aro
raro
¿entiendes?
raro de rabo
raro de nabo
raro de raro
tu haces raro
y ando raro,
pero no raro
raro de raro
escondes el aro
la mano
lo vano
el año
¿entiendes?
no metas
la mano
yo sé
es raro
y no raro
pero raro
sobre lo raro
yo no sé
tú sabes
ambos sabemos
es raro
tu raro
mi raro
el raro
el aro
y el nabo
raro,¿entiendes?

jueves, 1 de noviembre de 2007

Cóctel

Bebemos el día de noche
en copas de agua
vestidas de vino
alumbradas de vista
pasadas a olfato
y gustosas de sexo
sobre carmesí mantel
de vasos tímidos
e inexpertos
con quesitos cubitos
y palmitos bajitos
¿dónde?
muchedumbre de maníes
al lado de uvas secas
imploran no
morir de forma rápida
y digerida
al ritmo del compás
y del vals
y del la
cuando manchones de vino

caen

junto a los ebrios
y mueren copas
mientras el sol sale
y la noche
ya fue digerida
por las copas quebradas
de un llanto
festivo.