la grieta de la cuneta esconde un pasado de cisnes degollados. Y en un pequeño grano de barro escritos hay pequeños símbolos. pareciera no haber nadie en la ciudad. los gusanos aun buscan el infierno y las moscas dialogan con ángeles.
Unas hormigas mastican el dulce pensamiento de un niño las arañas siguen tejiendo un chaleco a un cometa pútrido.
Más lejos, un árbol muerto en el olvido despierta los sueños de una calavera en el pensar profundo de las larvas.
"3. Y ella era en mí como un pequeño enebro en las estepas de Mongolia, cóncavas, con el cielo amarillo pálido y de gran tristeza." Bertolt Brecht
Miras la luna entre todo el metro entre todas la gente entre todos los focos miras la luna su fuego muerto su hueso desnudo sus muslos bostezando no sé que buscas allí quizás pastizales eternos donde duermen las almas rotas o un pedestal de inundaciones que apaga la luciernaga de tu pasión.
Yo por otro lado voy perdiendome entre líneas entre mis manos entre las líneas del metro y te busco en alguna jaula de roca incada sin velo pero sonriente en un cultivo de sueños que no florecen aullando depresiones felices a tu vientre trasluces sed después de tu jugosa boca y si nos miramos fijamente nos perdemos en la nada de nuestros sueños.
Y la luna nos mira como si nada como si no nos pudiera ver como si fuesemos nada desde su vista.
domingo, 11 de julio de 2010
Y de las montañas ejercitos de cepillos de dientes deambulaban caolgándose de nube en nube corrigiendo de sudor gotas de araucarias. De entre sus dedos larvas de soles despertaban bajo las lunas de sus meñiques hablaba un desierto.
"Al despedirnos éramos como dos chicos que se han hecho estrepitosamente amigos en una fiesta de cumpleaños y se siguen mirando mientras los padres tiran de la mano y los arrastran, y es un dolor dulce y una esperanza, y se sabe que uno se llama Tony y la otra Lulú y ba ...sta para que el corazón sea como una frutilla, y..." (Cortazar)
Hasta dónde llegará este ceño fruncido? estas rabietas incendiarias sin color visible. a veces tan inmaduro que la madurez no vale la crítica postreflexión ahogada en la tranquilidad, los motores rabiosos de la mente el aceite sucio en los dedos de la imaginación, la cohartada inocente de mi lactante obsoleto, los perdigones ciegos que se aproximan desde algún lugar, las ballenas dentro de los átomos, la luz desnuda en la cama de la oscuridad, la lava besando el interior de la garganta, la palabra encanto atascada en tu lengua, las praderas incendiádoce en tu estómago, el sauce naciendo en la sal de tus lágrimas, un extinto cometa alumbrando tus sueños, un Dios ebrio en el día del juicio final, una riqueza pobre con bolsillos luminosos, un pasto seco lleno de sonrisas inflamadas, tres de tus alegrías en un frasco bien cerrado, cienpieces acercándote al inicio de mi muelle.
para escribir momentos momentos, para escribir muerte un cuchillo 3 balas y un funeral, para escribir niño, un pincel y una sonrisa, para escribir dolor una lágrima ardiendo en el vientre, para escribir de ti mismo?
If there's no one beside you When your soul embarks Then I'll follow you into the dark
Vinchuca:Una vez más, con las mismas escamas luminosas del lagarto nocturno. Has venido aquí cada una de las frías noches de éste año y aún no me dices el motivo.
Hoja:Antes de estar aquí, las noches invadían mis sueños con latidos vagabundos. Caminaba sobre puentes colgantes sin comienzo ni fin, por puentes que cruzaban el vacío de una angustia furiosa que terminaba con mis ojos abiertos como estrellas muertas en el pelo oscuro de la galaxia.
Vinchuca: Fuiste parte de tu propia ilusión. Aquella bestia furiosa eran tus ojos opacos que perdían el aliento ante tu miedo. Confundiste el desencanto de la verdad por un sueño eterno que te supo a nada, y esa nada te despertó
Hoja:Desperté cuando su imagen danzó en los fuegos de la plena vida para darse cuenta de su propia muerte. Desperté cuando sus ardientes besos se derretían en el sol de mi pecho y en las cicatrices de mi carne.
Vinchuca:Desde entonces vienes aquí y dibujas rostros con tus falanges al unir planetas con estrellas. ¿A quién buscas?
Hoja:Busco el mismo puente, las mismas agudas voces que volaban en los esqueletos de las gaviotas. Si tan sólo conocieras su canto tras la pérdida de sus plumas y músculos. Tres piedras brillaban desde lo alto, y en el final del camino creí vislumbrarla a ella.
Vinchuca:Tú sabes que ella no puede regresar de dónde está, ya has oído la historia de Orfeo y Eurdice, tu no tienes armas para combatir a los acantilados.
Hoja:El universo me es tan irreal como mis sueños, aunque más claro aún. Esta ilusión de ir desde mi interior a mi exterior, y de mi exterior a mi interior me ha podrido lo que me queda de esperanza. Ya no tengo caminos más ciertos que la muerte. Y ésta me es tan desconocida como la oscura galaxia y tan cercana como mis sueños. De aluna forma aquella alcantarilla infinita tiene la respuesta.
Vinchuca:Yo soy tan idiota, que mis palabras no llenarían tu vacío, tan idiota que pretendo ante los entes como un ser sabio y bello, tan idiota que me engaño a mi mismo con las mentiras mas cotidianas; soy y no soy cuando quiero y no quiero, Siempre busco y no encuentro; todo lo que hago me parece horrible e indigno de presentación. Ahora tú vienes aquí y soy la única que escucha tus ensueños.
Hoja:Ahora te lo diré con las mismas palabras en un contexto desconocido. Los frascos escarban fuego tras con por si acaso el retiro del bebe al derecho de nacer le exige un poco de la no existencia de la muerte,pelícanos nadan en el núcleo de avenas eléctricas en los picos de una ballena dejándola satisfecha. Procurar la violencia al derecho de no ser, y aún así soñar por tres días con el sonido de tu mano deslizándose por las cortinas de mi pieza, por asomar el olor de tus bostezos bajo la melodía De mi almohada al momento de mi sueño. Allí vive su vida de incandescentes machitunes oníricos, poniendo como su corazón ese único puente que me coloca ante la nada, ante la angustia de no soñar hasta el humo dulce de su chimenea.
Muerdo desangrado en lo seco de los soles, por pensar en caballos de tres robles en muebles y en un cable lìquido como un intermìtente que respira.
Muero desangrado en lo húmedo de la galaxia, por allí donde se mueren los planetas van callendo muros de nebulosas crustáceas se diluyen los espectros en cemento de cometa y nos disminuímos la mirada a las constelaciones, todo pasadizo guarda una pelota llena de misterios; lo extraño sería que alguien se atreva a olvidarla.
Alondra: Hola, bello día para masticar soles. Moneda de peso: No, el sol no se mastica. Alondra: La gente no mastica lo que no toca. Moneda de peso: Yo no soy gente, soy no gente. Alondra: pero masticas al sol. Moneda: que el sol no se mastica, te digo. Alondra: Pero tú eres no gente, y puedes masticarlo Moneda de peso: a decir verdad... una vez lo hice. Alondra: quizás lo hiciste muchas veces. Moneda de a peso: ya no lo recuerdo. Alondra: quizás en ese recuerdo estamos hablando. Moneda de a peso: Tuve miedo, y ahora estoy contigo. Alondra: El miedo está en todos nosotros. Ven, come conmigo. Moneda de a peso: Una vez tuve un deseo, tú estabas en él y eras una niña, una niña saltando la cuerda. Más allá, yo era un anciano ciego, en el momento antes de la muerte. Alondra: Fue hace tan poco tiempo ya. Moneda de a peso: Tu reíste y me entregué a tus juegos, tuve miedo. Alondra: pero estás aqui ahora, conmigo, no tengas miedo. Moneda de a peso: ¡No entiendes nada! ¡nunca lo haces! Alondra: Yo puedo protegerte, ven, come conmigo. Moneda de a peso: no entiendes... he perdido mi deseo, ahora no soy gente. ahora mastico soles en las mañanas que me queman por las noches, y a lo lejos un sonido a nuez proviene de tu conquista. Alondra: Es más fácil el silencio. Ven, come conmigo, tu recuerdo es mi vacío.
los días son meras migas debajo de la mesa haciendo compañía a una vieja mancha de sol guardas tus papeles en el silencio de los pulmones y escondes el secreto que oyes pero no entiendes.
Desenrrollando el confort de una huellita en la memoria vas vislumbrando el final de una magia pirata, y te quedas quieta, ardiéndote de emociòn, como contando conchitas de realidad en casettes de sueño. Meciendo los arpegios de un volcán fotocopiado, como una estrella agria que te embriaga con dulzura, y te vas poniendo rojita rojita, cerezita tomatito, hasta contorsionar el peso del calor en los lòbulos o en una sonrisa leve que se marcha con las hojas muertas del otoño.
el sabor del momento como un ajo se pudre en la memoria sin el trozo de piel añejo caido de tu escama herida es el albergue donde los pumas se acuestan a morir.
Una mirada se mide con la sonrisa, y mientras más bostezos desforesten tu candado más cuentos no son contados por nadie, y tampoco quien encienda las luces por las noches.
el click de lo que pensamos es un fabricante de alas un deseo ciego que descubre nuestras huellas, intactas en el recuerdo. El puente inexistente con el que cruzamos los sueños, te sigue esperando en el paradero de la esquina.
Otoño Secreto por Jorge Teillier Cuando las amadas palabras cotidianas pierden su sentido y no se puede nombrar ni el pan, ni el agua, ni la ventana, y ha sido falso todo diálogo que no sea con nuestra desolada imagen, aún se miran las destrozadas estampas en el libro del hermano menor, es bueno saludar los platos y el mantel puestos sobre la mesa, y ver que en el viejo armario conservan su alegría el licor de guindas que preparó la abuela y las manzanas puestas a guardar.
Cuando la forma de los árboles ya no es sino el leve recuerdo de su forma, una mentira inventada por la turbia memoria del otoño, y los días tienen la confusión del desván a donde nadie sube y la cruel blancura de la eternidad hace que la luz huya de sí misma, algo nos recuerda la verdad que amamos antes de conocer: las ramas se quiebran levemente, el palomar se llena de aleteos, el granero sueña otra vez con el sol, encendemos para la fiesta los pálidos candelabros del salón polvoriento y el silencio nos revela el secreto que no queríamos escuchar.
ahora tú misma, me enclavas los metales calientes bajo mi asequia, y con el ardor de cada una de tus encantos me evaporas al instante. Quien es capaz de hallar raices en este trozo de sal deshaciendose en tu boca, o en ese trozo de azucar endurecido en el colchón de tus humillaciones, el mundo avanza, los colores se destiñen con el tiempo, pero las flechas doradas nos apuntan en cada una de las esquinas y a mi se me esconden las tintas con lel caracol de la espiral confuso es todo, como los puntitos grises de un canal malsintonisado, y lo unico que sé es que sería capaz de quebrar soles con zorzales y de desvestir los trajes de los rinocerontes con el flujo de los perros muertos con el mustio peso de una melodia insonora que se acumula en tu cabello y que se pierde entre los acordes de tus silencios. qué será de las tristes esferas sin tu pañuelo de hormigas qué será de las gruesas estacas de espejismos que coronan al ser humano qué será de las pobres mañanas si la pila de su linterna se acabara como un excremento seco que se lo lleva el viento?
Alguien saltó con los ojos abiertos al sueño, desde la media noche yo veía los dibujos en sus vírgenes córneas: unas cuantas velas incendiando vuestra casa de urnas celestes, como en un ritual diaguita,en lo más alto del cerro al anaranjar el sol los cielos. "estás vivo"- te dicen las piedras a tu costado, levanta tu cráneo con los dedos de otros, despierta a tú mujer e indica a tu guanaco, con la lengua deforme, las voces del chamán, elige uno de los vientos para dirigirte del otro lado, y no dejes que la brumosa duda de la madrugada te ate las raíces a las lágrimas de tus seres queridos. Ve, ve más allá del calvario de los cóndores donde ya no exista la tibia luz de la mañana, donde con tu arco descozas astros de cultivos estelares que nos abriguen por las noches con su lejana hoguera, entierra la semilla bajo la pajarera del universo hasta encontrar el mundo de nuestros predecesores.
Todo esto y más flameaba de cada iris, y supe entonces, que el verdadero viajero era yo mismo, y aquellos dibujos galácticos, la señal chamánica de mis antiguos padres, fue así que pregunté
¿pues si después de esta vida hay otra, y viviendo yo en aquella vuelva a morir no habrá otro mundo esperando por mi después?
entonces los ojos se cerraron y quedé solo con las constelaciones.
espinas de lata atraviesan el canto de mi sombra soñolienta el revuelo de las mariposas amarillas resalta más de lo normal, y junto un arbusto de enredaderas un conejo espera, del cielo celeste con de vez en cuando higueras de nubes.
te regalo un poco de nada para que no te sientas te atasco una cascada entre las muelas sin que seas tú una carie dulce, te envuelvo el suero de los corderos hasta la pulcra seda de los alambres, te reviento a patadas el llanto feliz antes de que el sol te descascare la frente. Y es entonces que apretarte los dedos con la fuerza del sueño que desaparece es un orgullo muerto al igual que los cadáveres de las ovejas, es reclamarle al cielo nuestro privilegio para asfixiarnos sin continnuar explicando las respuestas plásticas como silueta de cóndor en lo alto de la cordillera.
me he confundido de mirar estrellas, árboles y lo despierto de volver los ojos a la nada y sentir el todo en el vacío, de apretarme los sesos con el tornillo de la duda de yo, estoy lleno de nuevos mundos y extintas galaxias, por lo mismo, espero aquí sentado un nuevo amanecer desarraigando planetas de la cuna hasta madurarlos en la tierra
Siempre se desprende de la cascara de tomate, y se va derritiendo y se va deshaciendo y se va dislocando el sandwich hasta que la baba no es más mía, pero si del suelo multicolor.
"que tiraron sus relojes desde el tejado para emitir su voto por una _________Eternidad fuera del Tiempo, & cayeron despertadores _________sobre sus cabezas día tras día durante toda una déca- _________da,"_______________________(Allen Gingsberg) el paracaídista se decide, se desmaya, se despierta, a 3 segundos antes de tocar el suelo, a 3 segundos ¿a dondé va en esos 3 segundos? ¿qué son 3 segundos para él?
tú eres pero no eres y siendo no siendo me gusta que no seas y si eres no me gustas.
tú eres cuando yo no soy yo soy cuando tú no eres, tú eras cuando yo no era no era yo cuando tú eras.
no seré yo cuando tú seas tú tú no serás cuando yo sea yo, entonces si tu eres no siendo yo seré tú siendo no siendo yo.
pero si ambos somos no siendo y no siendo ambos somos algo, cuando tú ya no seas yo siendo yo seré tú siendo yo no siendo tú y cuando tú mueras para no ser yo no sabré si seguir siendo o no siendo.
y que las ojeras se hagan enormes y los sillones sean hechos de vacío, y los oídos se sellen para siempre y que los vientos azoten las ventanas, y las lluvias sean absorbidas por el cielo como si estuviera comiendo fideos y el sol se canse de alumbrar y se queme y las mañanas sean oscuros amaneceres y las tardes no tengan anocheceres y los barcos no tengan estrellas para guiarse y las brújulas engañen a su amor eterno del norte y las guirnaldas en las murallas se incineren un trás otra y las plantas no tengan agua para hacer fotosintesis y nos vallamos todos evaporando hasta la luna y nos acurruquemos en un cráter para dormir y soñemos con la lana frágil de la respiración espacial sin oxígeno, sin oxígeno la desesperación es grande.
enseña todo lo que sabes tal y como los informativos y tecnológicos dibujos animados nos pervierten a nosotros. Violencia siempre representará una verdad para nosotros, una marginalidad que se expande hasta extinguirse a lo lejos o a lo cerca. Un poema es un silencio en la vida. Toda vida comienza desde el medio de alguien. Envidio el deseo que nunca acaba, la sorpresa de un chiste, el sacarme las costras antes de tiempo. Somos víctimas o aliados del celular. te apuesto a que te acercai al computador para terminar de leer este mensaje.
miércoles, 7 de octubre de 2009
El misterio de las cosas, ¿dónde está? ¿Dónde está él que no aparece por lo menos para mostrarnos que es misterio? (Fernando Pessoa)
Te van a doler las muelas al hablar del dolor tu sabí que el color de las horas es una transparencia tonta que al momento se vuelve una sonrisa de niño, te vai pero hay un tambalear de hormonas babosas sobre un camino de lenguas, por labios la imagen se vuelve almacén de nuestros deseos , y sin saber que es saber se estanca, para que nos vamos a asaltar los sentimientos de sentirnos robados y profanados de una ilustre imaginación que desenboca en estos santitos, limpioos y sucios con el vidrio de un taxi. ___________________________________________
Los tacones te recuerdan el por qué y luego el no sé.
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"El olor de estas axilas es mas hermoso que una plegaria" (Walt Whitman)
Ellas no se reían de mi, se reían demi estupidez, dela estupidez que duerme en todos ahora se rien de mi verguenza, porque ha llegadoelmomento de alimentar las flores con el fresco respiro de las montañas y satisfacer nuestras sonrisas con este pedacito de sol que se cayó de la galaxia y se reventó a través de nuestros espejos.
"¿Qué me despierta al alba sino la cruel, la bella abeja, ese canto nupcial que en los espejos deja la huella de sus alas rubias?"
Carlos de Rokha
Las nubes quieren devorar a los cerros así el conflicto comienza, como una mera casualidad que se desparrama sobre los delantales de la señorita soledad estando como un pez en los cielos de la alegria y la tristeza al igual que los besos del viento crepitan con una hoja, y muere, secándose en alguna isla extinguida de la mirada con el mismo pelaje de la indeferencia de una mujer espectral que seduce al hombre entre los vidrios de dos buses. Vagando entre las enrredaderas espinosas de la sociedad se abren olvidades heridas por los cristales fluorecentes de una aceptación erótica e infantil. Y el bilis de los sueños regresa como el inhalar y exalar de la galaxia como el ir y venir de las olas espumosas de la mar como una gaviota muerta que se pierde en la inmensidad del oceano, ahógandose hasta ser devorada por la oscuridad del pensamiento. Así, me desnudo ante las depravadas bandadas de la tranquilidad hambriento de eternidad y saciado de amargas flores digeridas, y no me interesan las borrosas palabras, las intachables verdades, los terremotos olvidados en los craneos oscuros de quienes duermen bajo la tierra, es mejor embriagarse de a poco con el vaso de un angustioso presente que no conoce las voces de sus muertos, se tapa con el humo del tabaco que nunca pudo penetrar la tierra para enamorar al sol, no es posible contemplar la luz sin tornar la mirada hacia las sombras, sin apreciar el reflejo de las nubes en la penumbra de la tierra, No sólo orina y mierda crea el hombre también crímenes atroces contra la imposibilidad de operar su ceguera, y aún así, no niego la posibilidad de que el vuelo de una imprecisión solitaria me aserruche las heridas, arrojando semillas a estos cuerpos marchitos tan sólo para renovarnos el espanto en compañía de milenarios arboles que desparraman sus semillas de hermosuras por el mundo de nuestros ojos dándonos cuenta que el terminar de todo empieza en un final y termina en un comienzo: Pensad en el agua!
¿Qué hacemos todos dentro de este bus impaciente que nos lleva entre la vida y la muerte? La vida y la muerte envejecen juntas en su lésbico amorío tejiendo nuestros caminos con la seda y el agujón de la araña, oye persona, que belleza hay en tus gestos cuando mencionas la palabra amor. Y aún así este caballero sigue mintiéndose a si mismo
se esparcen los dedos de los ojos se cierran las cortinas cercanas al insomnio, me voy de paseo por las manillas del reloj, quizás allí vuelan mis manos, quizás allí se congelen sueños que se puedan lamer.
Como sicadamigaañejasobreelmesónde mi habitaciónfueraunrecuerdotuyo,
me encierroentrelosdientesde mi boca para queestasmoscasquenacen
detuperecida carne derecuerdo en mi estómago
semueransin conocerelairequejuntosalgunavezrespiramos,
Y quede la cúpuladecadacuerpotiesoentreelcolchónde mi celdabucal nacieranburbujasderecuerdosquesereventaránalcontactode mi ojo para que la acidezdesuexplosión me reventara la mirada sólo para quetusmoscasseextingan en el sol.
jueves, 10 de septiembre de 2009
Desde la profundidad del sol que se duerme entre los dientes del valle los cerros extienden sus bocas de pájaros llenando el vacío que deja el sol al marchitarse. Anochece, el primer ojo del cielo se cierra. vivimos en un tempestuoso paraíso tuerto y se nos van rompiendo los bolsillos con predicciones abiertas dentro de un pecho cerrado. Dejamos en costras de suspiros el recuerdo de olvidados caminos, sin saber o no, si nos sentamos al borde de los almendros o somos picoteados por los sueños del gorrión observando las risas de los duraznos maduros de la costumbre.
las antiguas arcas vienen al encuentro, detrás de las medias lunas sobre nuestros cuerpos; revueltos, regresados a otra vida de luz eterna, pero no de luz agradable, de luz molesta, que no deja dormir. espero, sentado, frotando los barnizados bancos, la gente pasa, negros lentes de plásticos sobre sus pupilas, el caminar entororpecido de horas sin el manjar del sueño, el paladar seco y los ojos humedecidos de lluvia inesperada. la importancia de la muerte es confusa, es torpe en nosotros, viene y vascila,va borracha esa mujer a quien llaman muerte y anda descalza con los pies rotos de tanto caminar, los hombres en nuestra autoreferencialidad no entendemos a la muerte somos incapaces de ver el mundo fuera de nosotros, tiempo y espera son nuestros días, tiempo de aire y espera de tierra servirme una y otra vez de los festines de la vida para terminar ahogado en los llantos de quienes me aman esperar en estos valles, haciendo, deshaciendo o no haciendo aprender a no aprender, las manos se van poniendo frágiles con el tiempo mientras el niño se hace fuerte el adulto se vuelve débil y todo va cambiando,todo se hace humo de angustia, ya no hay muchas ganas de escribir, más bien es cotidiano, ni los recuerdos de un sueño pueden alimentar los espacios perdidos de que me servirá recordar si a donde voy no vivo de recuerdos? el sueño profundo, filoso,entra por una infima parte de los seres vivos, se marcha por el mismolugar, después se torna muerte y tortura para quienes lo presencian, se irán las alegrias,el cuerpo se hará gusano o polvo, o corvo en la carne ensangrentada, que perdurará de ti? tu nombre escrito en un papel o en un millón de papeles te iras no se bien a donde, pero te estás yendo, llevas tus maletas cada día, y te vas, te vas poniendo arrugado, te vas escondiendo cada vez más en tu conchita te vas enrroscando en lo que has tenido quieres dejar algo para cuando te vallas porque has construido un palacio con tu nombre podrán decir que tu palacio es pequeño, eso diran los ciegos de esfuerzo, y los que por facilidad han tenido una enorme piedra tallada, pues cualquier palacio ante los ojos del amigo es infinitamente carente de final el techo se cae a pedazos para algunos el suelo de tierra es una canción de cuna aunque los campos verdes de enormes cordilleras guían a otros, el amor muchos lo encuentran, yo, idiotamente, escribo veo la lámpara de lava de color desierto, no hay nada mas aparte del frio en los piés. el canto de un te tué recoje las lágrimas en su batidora, nos hace un queque de remolinos brillantes y tristezas danzantes que hacemos sentados si de pronto caminamos para sentarnos? todos en su cautela y delicadeza procuran no quebrar al otro no hacerlo trizas y que caiga al suelo para volverse polvo, el sol brilla, ilumina el retrovisor de los autos, sin mirarnos nos hace creer que nos mira
el misterio es no saber si hay algo más pero vienen al encuentro para nuestro fin y con nuestras flores alumbramos la fragancia del camino, del descanzo, después de un atropello cotidiano graduado de este hospital de
Que bonita sería la muerte si fueras tú quien regara las plantas secas de la tumba. Que bonita sería la muerte si fueras tú quien sembrara la madera del sarcofago, si fueras tú el metal que penetra la tierra: la pala que le cierra los párpados a todos para teclear una lágrima en las delgadas alas de cada rostro. si fueras tú las manos que asfixian el último respiro, que bonita, que bonita sería la muerte si fueras tú ella. Si te vistieras de carne podrida y de larvas biscozas y si escondieras esos ojitos brillocitos y te sacaras la piel en la oscuridad y te quedaras callada para hacerme compañía con la soledad de las flores secas, que bonita sería la muerte, que bonita la eternidad si la muerte fueran tumbas regadas por estatuas blancas que derramabn su agua por bocas como las tuyas.
Y aún así ese miedo en cada espejo cuando entras a un supermercado a enfermarte con un poco de humanidad cuando el superheroe del comic de pronto eres tú y el margen que separa no es más que el pestañeo de un momento a otro, ¿la niñez se marchó o fue sólo un recuerdo; un invento? la idea de respirar el aire nos hace peces en los cielos y ballenas en la tierra, gotas en el fuego y llamas en el agua mejor sonrisas en la ceniza de la brisa, si después de todo las penas de los muertos regresan en las sonrisas de los niños.
celular de plástico, ablución intolerante a la carne con escalones de casa, con madera entre las cejas, celular de plástico, de no piel ni sistemas internos, celular la conexión entre los juguetes y los dedos, celular pegajoso de células amantes, celular mundo, de choques eléctricamente electrónicos al tacto entre la vista con la vista por la vista y para la vista, a la vista y desnuda, única, seria y sensible que se recoge como un caracol a la presencia de peligro se camina adentro de los rieles celular de números y jugadas protestantes como religión de cometa, de estrella en los cielos, de piel deshollejada, estrellas disparadas desde las pistolas hechizadas de las esquinas hasta los testículos de Dios, hasta la voz olvidada del llanto entre los celos del hombre, la sangre seca, la sangre oxidada, la sangre sobre las luces sangre y más sangre que circula por las venas, sangre oscura oscurecida por el cuerpo de los mamíferos las junglas de la interioridad del cuerpo, se vienen las hordas, se callan las estrellas por un momento al oír el canto de la lluvia sobre el techo de nuestras agrietadas casas, se marchan los vendedores algodón, se esconden los perros vagos, se encubren los desposeídos de hogares, se acuestan los niños a ver los programas de la televisión abierta, la mujer solitaria toma su teléfono, y se toman la cabeza, y la pierden por un momento hasta que algún murmullo de los techos de evidencia de un cascarón quebrado y la abstinencia del calor entre los dedos unidos; manos celulares, manos en contacto con los agujeros oscuros le declare a los tambores la paz de los polos apuestos.
Miro mis manos, cierro mi boca y muerdo mi lengua por está razón escribo, pero no hablo. Yo ya no sé si escribo lo que vivo o lo que sueño, o es el residuo de la fundición de éstas.